Un adolescente de 13 años protagonizó un crimen atroz en el municipio Patos, de Brasil. Se le acusó de asesinar a su madre y hermano, así como herir a su padre de gravedad, porque le prohibieron jugar con su celular.
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El hecho ocurrió el pasado 26 de marzo en la residencia familiar y comenzó porque el joven presentó bajo rendimiento escolar. En respuesta, su padre, un sargento retirado, le decomisó el teléfono.
La situación pareció enojarlo mucho y como represalia, tomó el arma del pariente y le disparó en la cabeza a su madre, Iranilda de Sousa Madeiros Araujo, de 47 años, mientras dormía.
Su pequeño hermano de siete años escuchó los disparos y comenzó a pelar con él. A la escena llegó el padre quien recibió un disparo en el pecho y se encuentra herido de gravedad, reseñó RD Noticias.
En cuanto al niño, al parecer se levantó a socorrer al afectado y fue asesinado de un disparo por la espalda.
Después de cometer los asesinatos, el victimario intentó hacer creer a la policía que se trató de un robo. No obstante, las investigaciones lo vincularon rápidamente con los hechos.
Al momento de ser interrogado se quebró y confesó a los agentes que decidió asesinar a su familia porque se sintió presionado para estudiar. Actualmente permanece recluido en un Centro Educacional de Paraíba.
A diferencia del sospechoso de 13 años, una adolescente de la misma edad fue asesinada a tiros en Colombia presuntamente por «su mejor amiga».
Tras varios días desaparecida, las investigaciones policiales arrojaron que Mary Luna Giraldo Arango; fue lanzada a orillas del río Cauca, Valle del Cauca.
Autoridades señalan a la amiga de la menor como la principal sospechosa; trascendió que la conocía desde hace poco y que iban a verse en el municipio Ansermanuevo.
Con información de Caraota Digital
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