La «Mesa de Consensos Laborales y Sociales» —conformada por el Gobierno, centrales sindicales, Fedecámaras y Fedeindustria— había conversado sobre la implementación de aumentos progresivos antes de que finalizara el año 2026, y no para 2027 como anunció la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. Así lo señaló el tesorero de Fedecámaras, Celso Fantinel.
Cabe recordar que este jueves la mandataria interina informó que en 2027 se realizarían «incrementos en los ingresos en cuatro tiempos, y en ningún caso puede ser menor al crecimiento económico».
En declaraciones a La Prensa de Lara, Fantinel indicó que en dicho espacio de diálogo se había hablado de ajustes salariales previstos para este año. En este sentido, la principal cúpula empresarial propuso que, en una primera etapa, el salario mínimo se llevara a 240 dólares —alineado con el promedio que paga actualmente el sector privado— y que este monto impacte directamente en las prestaciones sociales.
«Creo que el salario mínimo va a estar protegido por el Gobierno respetando unas condiciones. De ahí para arriba el trabajador debe negociar con su patrono. Eso es lo que hacemos desde hace muchos años en las empresas privadas: fijamos un salario base y luego se cancelan bonos por productividad, por asistencia o por transporte. Es un salario compuesto y ha sido la manera que hemos encontrado para sobrevivir a la inflación», apuntó Fantinel.
Cuestionamientos a la mesa de diálogo
La «Mesa de Consensos Laborales» se instaló en abril de este año. Sin embargo, José Vicente Rivero, secretario de la Confederación General de Trabajadores de Venezuela (CGT), denunció que no se trata de un verdadero «diálogo tripartito» con el aval de la OIT.
Rivero recordó que el proceso original se había instalado el 25 de abril de 2022 para dar cumplimiento a las recomendaciones de la Comisión de Encuesta —establecida para examinar convenios relativos al salario mínimo, la libertad sindical, la protección del derecho de sindicación y la consulta tripartita—.
En su lugar, concibe esta nueva instancia como una «vía paralela» integrada por el Ministerio del Trabajo, Fedecámaras, Fedeindustria y tres centrales sindicales que, según alega, están parcializadas con el Gobierno:
- La Central Bolivariana Socialista de Trabajadores y Trabajadoras de la Ciudad, el Campo y la Pesca (CBST-CCP).
- La Central de Trabajadores y Trabajadoras Alianza Sindical Independiente (ASI Venezuela).
- Un sector de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV).
