El Gobierno de Estados Unidos anunció una nueva batería de sanciones contra ocho empresas de servicios monetarios radicadas en Canadá. La medida, ejecutada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro, se enmarca en la operación Economic Outcast, una estrategia integral de Washington diseñada para desmantelar las redes financieras que movilizan capitales para Teherán mediante criptomonedas y tecnología digital.
Transferencias clandestinas y evasión de sanciones
Según el informe oficial del Departamento del Tesoro, las entidades sancionadas canjeaban riales iraníes y diversas monedas fiduciarias por activos virtuales para esquivar los controles internacionales. A través de este esquema, facilitaban transferencias directas a favor del Gobierno de Irán, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) y varias de sus filiales incluidas en las listas negras estadounidenses.
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Los peritos financieros constataron que estas firmas canalizaban fondos hacia billeteras electrónicas vinculadas a plataformas de intercambio persas ya sancionadas. Para eludir la supervisión regulatoria y continuar operando de forma ilícita, las empresas cambiaban constantemente de nombre comercial, fachada y sede física.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ratificó la postura de Washington: «Canadá no puede convertirse en un refugio seguro para facilitadores financieros ilícitos que prestan servicios de evasión de sanciones al régimen iraní y a sus aliados».
El nexo con el narcotráfico y la red de Ryan Wedding
Los expedientes presentados revelaron además que estas corporaciones prestaban servicios de blanqueo de capitales procedentes del tráfico internacional de drogas. En concreto, las estructuras canadienses ayudaron al narcotraficante Ryan Wedding a transformar millonarias ganancias en activos digitales para transferirlas fuera de Norteamérica.
Wedding utilizó casas de cambio en zonas estratégicas de Vancouver y Toronto para mover millones de dólares en tokens virtuales antes de su captura en enero de 2026.
Esta confluencia entre los carteles del narcotráfico y los operadores financieros de Oriente Medio aceleró la respuesta binacional. La Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) y la Administración para el Control de Drogas (DEA) de EE. UU. articularon un operativo conjunto con la Unidad de Inteligencia Financiera de Canadá (FINTRAC) para clausurar estas casas de cambio.
La ofensiva de la operación Economic Outcast
Estas sanciones forman parte de la estrategia de asfixia económica impulsada por la administración de Donald Trump para bloquear el acceso del régimen iraní al sistema financiero internacional. Llevada a cabo desde agosto de 2026, la operación Economic Outcast abarca investigaciones en sectores como los criptoactivos, el desarrollo tecnológico, el comercio de oro, la aviación comercial y el transporte marítimo.
Washington reiteró que perseguirá con firmeza a cualquier empresa o individuo que facilite las operaciones evasivas de Teherán, independientemente de su jurisdicción. Con estas medidas, las autoridades buscan cortar los recursos económicos con los que el régimen iraní financia al IRGC y sostiene su presencia militar en Oriente Medio.
