La depresión, ansiedad, mal humor entre otros problemas similares están íntimamente relacionados con el mal funcionamiento del sistema digestivo.
En un gran número de pacientes que padecen síndrome de intestino irritable, colitis ulcerosa, enfermedad de crohn u otras alteraciones a nivel digestivo es muy común que presenten patologías que los afectan a nivel psicológico.
Por Kiolys Pacheco
La causa es que el tracto digestivo contiene casi tantas neuronas como el cerebro. Por eso, cuando tenemos hambre nos ponemos de mal humor o cuando estamos nerviosos nos da “dolor de barriga”.
Ahora bien, cuando los problemas de este tipo dejan de ser puntuales y se convierten en enfermedades es porque se ha mantenido de forma sostenida la alteración de ambos (cerebro – tracto digestivo).
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En relación a esto, Es importante tomar en cuenta que es bidireccional. Es decir, los problemas psicológicos alteran la digestión y viceversa. Por ello es tan importante mantener un estilo de vida saludable.
Problemas digestivos más comunes cuando hay depresión o una condición psicológica
(Todos los síntomas deben mantenerse en el tiempo, no debe ser algo puntual, de unos días o solo unas semanas)
- Aumento del apetito o pérdida de él.
- Diarreas o estreñimiento.
- Digestiones pesadas.
- Sensación de llenura, inflamación estomacal o quemazón.
- Gases.
- Calambres.
- Sensación de angustia o incluso vómitos después de comer.
Por ello muchas veces algunos pacientes acuden al médico y aún con tratamientos y dieta adecuada no mejoran su condición. Cuando esto ocurre, lo adecuado es una atención multidisciplinaria. En donde profesionales como psicólogos, psiquiatras, nutricionistas, gastroenterólogos, entre otros trabajen en conjunto con el paciente para mejorar su condición y evitar que las patologías se agudicen.
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Kiolys Pacheco / Nutricionista
