Muere Hitleren 1945, y poco después termina la guerra. Alemania queda repartida en 4 zonas,bajo el dominio de Estados Unidos, Francia, Reino Unido y la Unión Soviética. Cuando se decide restablecer la república, los rusos se niegan a entregar su parte, y crean una “República Democrática Alemana” (DDR, por su nombre en alemán) y el comunismo se asienta en ella, con toda su hambre, su miseria y su represión típicas. El resto de la historia compone la “República Federal Alemana” (BR).Y Berlín también queda dividido: una zona occidental, perteneciente a la BR, y otra oriental, bajo el dominio de la DDR. La primera fue prosperando, y con la ayuda de los países aliados, se generó una actividad económica que elevó el bienestar de los berlineses de ese lado.
Por Peter Albers
EL MURO. Los residentes de la otra zona, desgraciadamente, no tuvieron la misma suerte: pasaron a depender del estado totalitario que, si bien es cierto que creó también grandes industrias y acometió la construcción de grandes bloques de viviendas, monopolizó esas actividades, pagando bajos salarios y privando de incentivos a los emprendedores. Todo al estilo Stalin. Como era de esperarse, las condiciones de vida se deterioraron. Los del este comenzaron a huir hacia el otro lado en masa. Y para evitar la diáspora, el gobierno títere hizo construir en 1961 un muro de concreto, de 3,60 metros de alto, a todo lo largo de los 155 kilómetros de frontera. La policía política de Stalin (KGB) asistía a la Stasi, la correspondiente alemana comunista. Muchos, que intentaron escapar, fueron asesinados por los policíasque, acompañados de perros, custodiaban la barrera.Por cierto, Vladimir Putin fue uno de los espías al servicio de estos cuerpos de represión.De la KGB, en 1985 recibió un carné de la Stasi.
LA REBELIÓN. El 16 de junio de 1953, unos obreros de una construcción en el centro de Berlín Oriental, insatisfechos por unas disposiciones del régimen, que lesacarreaba más trabajo y menos salario, abandonaron sus puestos y se fueron a la calle. No pasaban de dos docenas, pero con pancartas improvisadas iniciaron su marcha a lo largo de una importante avenida berlinesa, hacia la zona donde tenían su sede el gobierno y los ministerios. Al paso de la incipiente manifestación, los berlineses se fueron sumando. Un tranvía se detuvo, y conductor y pasajeros bajaron para unirse; de otros edificios en construcción bajaban los albañiles, carpinteros, plomeros, electricistas y pintores. Panaderos y boticarios cerraban sus locales y se agregaban, A mediodía, ya sumaba más de diez mil personas.
EL MIEDO. La KGB y la Stasi introdujeron espías entre los manifestantes, que desfilaban en paz, cantando y portando pancartas con mensajes demandando mejores condiciones. El régimen envió policías armados con garrotes. Se arrancaban las insignias y se unían a la manifestación. Los tanques, con sus amenazantes cañones, fueron repelidos a pedradas. Los jerarcas del régimen se escondieron o huyeron. En medio del descontento, Walter Ulbricht, jefe del Comité Central del Partido Comunista, insiste en profundizar el colectivismo con su plan “Construyendo el Socialismo”. El descontento aumenta, la miseria recrudece y la paciencia se agota.
LA DEBACLE. El 9 de noviembre de 1989, el gobierno de la RDA anunció que sus ciudadanos podrían visitar la RFA y Berlín Oeste.¡Y comenzarona derrumbar el Muro! El 13 de junio de 1990 se confirmó el fin de la tiranía. Todo comenzó con una manifestación de dos docenas de obreros descontentos…
Por Peter Albers
Seguir Leyendo
- Chile y Venezuela reanudan sus relaciones consulares, según afirma José Antonio Kast
- Karol G estrena «No me arrepiento de sentir tanto»: fecha de lanzamiento, detalles y su nuevo álbum de estudio
- Inician la construcción de 1.875 viviendas para familias afectadas por los sismos en La Guaira
- BTS renuncia a los Grammy tras la creación de la categoría de Pop Asiático
- Rafael «Nono» Pereira y José López firman el «un-dos» de oro y plata en el surf de Santo Domingo 2026
