“Fue un héroe que le quedó grande a un país”, con esta frase el mejor amigo y compadre de Diego Arellano, asesinado en las protestas ocurridas en la avenida perimetral de San Antonio de los altos el 16 de mayo de 2017, recordó al biólogo, al cumplirse cuatro años de su asesinato cuando recibió un impacto de una metra de metal en la reyerta,
Era martes, las protestas recrudecían en la ciudad altomirandinas y un contingente de la Guardia Nacional estaba apostado en la redoma de San Antonio de los Altos. Del otro lado cientos de manifestantes exigían la renuncia de Nicolás Maduro, a la presidencia de Venezuela y señalaban un fraude electoral.
Arellano tenía 31 años de edad. Había regresado al país meses atrás por no encontrar trabajo en Portugal de su área de trabajo, era biólogo especializado en reptiles, además karateka y scout.
Su muerte quedó con número 43 de la lista de los más de 100 fallecidos en las protestas que sucedieron en todo elpais desde el 6 de abril de ese año.
El Ministerio Público de Venezuela designó al fiscal primero del estado Miranda para las investigaciones, en su momento. Meses después las investigaciones señalaron que una metra de metal había sido disparada desde una escopeta. Se desconoce quién activó el arma ni hay detenidos por el caso.
Un familiar cercano a Diego, relató a El Pitazo, que “luego de su asesinato, solo quedó como un número más que solo extrañamos sus familiares y amigos, mientras que la oposición insiste en dialogar y se miden en elecciones con el chavismo”.
Con información La Región
