Un tribunal de primera instancia de Oslo condenó este lunes a cuatro años de prisión efectiva a Marius Borg Høiby, de 29 años, hijo mayor de la princesa heredera Mette-Marit de Noruega. El fallo lo declara culpable de dos delitos de violación, maltrato reiterado en el ámbito de la violencia de género y otras 32 infracciones penales.
Høiby, quien no posee títulos nobiliarios ni funciones oficiales dentro de la Casa Real, no compareció en la sala de audiencias por motivos de salud, según argumentó su equipo legal. Tras notificarse la sentencia, su defensa anunció que presentará un recurso de apelación de manera inmediata.
El desglose del fallo judicial
La Fiscalía de Oslo había solicitado originalmente una pena de siete años y siete meses de cárcel, tras imputarle un catálogo de 40 cargos. No obstante, el tribunal consideró probada la autoría de Høiby en 34 de los puntos de la acusación.
El tribunal dictaminó como probado que el acusado perpetró dos violaciones aprovechando la incapacidad de resistencia de las víctimas, quienes se encontraban dormidas al momento de los hechos:
Diciembre de 2018: Cometida en los anexos de la residencia oficial de los príncipes herederos en Skaugum, a las afueras de Oslo, donde Høiby residía temporalmente.
Marzo de 2024: Registrada durante una celebración privada en la capital noruega.
Por el contrario, el magistrado resolvió absolver al procesado de otras dos acusaciones de agresión sexual (fechadas en octubre de 2023 y noviembre de 2024) al aplicar el principio de in dubio pro reo (duda razonable), debido a contradicciones en las declaraciones testificales y a la falta de contundencia de las pruebas videográficas analizadas.
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Además de los delitos de índole sexual, la condena abarca el maltrato físico y psicológico continuado contra una exnovia entre los años 2022 y 2023, lesiones a su última pareja, amenazas, violación de órdenes de alejamiento, delitos contra la salud pública por tráfico de estupefacientes y vulneración de la intimidad por la grabación no consentida de imágenes explícitas. Asimismo, se le impuso la obligación de abonar una indemnización conjunta a las víctimas de 640.000 coronas noruegas (aproximadamente 58.000 euros).
Reacciones y apelación
El fiscal del caso, Sturla Henriksbø, valoró positivamente el dictamen ante la televisión local TV2, señalando que la pena «resalta la gravedad y la pluralidad de los delitos por los que ha sido condenado».
En la contraparte, el abogado defensor Petar Sekulic declaró al rotativo VG que su representado rechaza tajantemente los cargos principales: «Cree que es claramente inocente de las acusaciones de violación y que de ninguna manera sometió a su exnovia a un régimen de maltrato, por lo que está decidido a apelar». Høiby continuará en régimen de prisión preventiva —situación en la que se encuentra desde hace cuatro meses— debido a que la justicia desestimó las peticiones de libertad condicional con dispositivos de geolocalización por riesgo de reincidencia.
Por su parte, la representación legal de la víctima del asalto en la finca real de Skaugum emitió un comunicado donde destacó que el proceso supuso una «enorme ruptura de la confianza», manifestando el deseo de la joven de que el fallo suponga un cierre definitivo y el condenado reciba asistencia institucional.
Impacto institucional en la Corona
La Casa Real noruega ha optado por mantener una estricta distancia institucional frente al escándalo judicial. En un breve comunicado remitido a la cadena pública NRK, el Palacio Real se limitó a señalar: «El caso ha sido tratado por un tribunal. La Casa Real no tiene ningún comentario sobre el resultado».
A pesar del silencio oficial, los analistas locales coinciden en que el veredicto profundiza la crisis de reputación de la monarquía del país nórdico. El proceso coincide, además, con un momento de especial vulnerabilidad familiar debido al delicado estado de salud de la princesa Mette-Marit —quien recientemente ingresó en la lista de espera para un trasplante pulmonar por el agravamiento de su fibrosis pulmonar crónica— y al escrutinio mediático derivado de informaciones sobre sus pasados vínculos sociales con el financiero estadounidense Jeffrey Epstein.
