Las organizaciones no gubernamentales Provea y Clima21 hicieron un llamado urgente este miércoles tanto al Gobierno venezolano como a las corporaciones transnacionales para que adopten garantías ambientales y de derechos humanos estrictas. El pronunciamiento surge como respuesta directa a los recientes acuerdos energéticos y licencias comerciales otorgados a Estados Unidos, los cuales abren la puerta a una mayor explotación de recursos naturales en el país.
A través de un comunicado conjunto, las ONG advirtieron que la reactivación económica no debe darse a costa del deterioro ecológico ni del desamparo de las comunidades locales, así que deben adoptar garantías ambientales.
Lea también: Padrino López: Acuerdos energéticos impulsarán la producción agropecuaria en Venezuela
En este sentido, las organizaciones enfatizaron que cualquier nuevo proyecto extractivo debe incluir cláusulas obligatorias y auditables que aborden los siguientes aspectos:
- Garantizar el acceso libre y veraz a los datos sobre el impacto ambiental y el alcance real de las operaciones.
- Exigir que las empresas asuman la limpieza de los territorios ya degradados, la atención inmediata de contingencias actuales y la reparación de los daños acumulados por décadas de explotación.
- Resguardar los derechos de las poblaciones vulnerables afectadas por las actividades extractivas y asegurar esquemas de compensación justos.
«La industria petrolera venezolana está sumida en una crisis ambiental crónica, caracterizada por constantes derrames de hidrocarburos y destrucción de ecosistemas continentales y marinos», denunciaron enfáticamente Provea y Clima21.
El trasfondo: Nuevas licencias y megaproyectos
La alerta de las ONG se produce en un contexto de rápido reordenamiento político y económico tras los acontecimientos de principios de año, que aceleraron el levantamiento de sanciones por parte de Washington:
Acuerdo petrolero a 25 años: Un plan que contempla el desarrollo de 17 campos petroleros con reservas estimadas en 65.000 millones de barriles, apuntando a una producción superior a los 1,5 millones de barriles diarios. El convenio incluye además participación del Pentágono en los beneficios económicos.
Apertura al sector del oro: Licencias emitidas por el Departamento del Tesoro de EE.UU. que autorizan formalmente a empresas estadounidenses a operar en la explotación y comercialización de oro venezolano.
Finalmente, Provea y Clima21 expresaron su preocupación de que la expansión de la minería y el petróleo se consolide como la única respuesta estatal ante la crisis socioeconómica, ignorando las graves secuelas ecológicas que ya padece el territorio nacional.
Sigue leyendo:
- ONG exigen transparencia y garantías ambientales ante el reimpulso petrolero y minero entre Venezuela y EE.UU.
- Repsol acelera en Venezuela: «Estamos invirtiendo y comprometidos» para elevar la producción energética
- América Latina blinda sus fronteras ante el éxodo venezolano
- Padrino López: Acuerdos energéticos impulsarán la producción agropecuaria en Venezuela
- Fedeagro alerta que importaciones subsidiadas asfixian al campo venezolano
